Mi Código de la Circulación por la carretera de la vida.

"Yo soy solo uno. Puedo hacer solo lo que uno puede hacer; pero lo que uno puede hacer, yo lo hago" (John Seymour, 1914-2004). //La sinceridad está sobrevalorada.// Antes de hablar ten claro que las palabras sean más oportunas que el silencio.// No discutas nunca con un imbécil. Te obligará a rebajarte a su nivel y te ganará por experiencia.// ¡Cuántas veces no se pretende sólo derrotar al contrario, sino más bien hundirle tanto en lo profesional como en lo personal!// ¿Quieres ser feliz un instante (o dos)? ¡Véngate! ¿Quieres ser feliz para siempre? ¡Perdona!// Cuanto más pequeño es un corazón, más rencor alberga.// No juzgues. Todas las personas te pueden sorprender si les das la oportunidad.// Tú sigue adelante, si alguien quiere ir contigo, que tire también.// No mires mucho alrededor, sigue adelante pues como dijo no sé quién: "es preferible pedir disculpas a pedir perdón".// No es posible caer bien a todo el mundo. Hagas lo que hagas unos te querrán y otros te aborrecerán. Es inevitable.// El ser humano forma parte de la Naturaleza y es un ser vivo como los demás (árboles, zorros, libélulas, bacterias) por lo que está sometido a los mismos procesos vitales.// Las religiones son el principal enemigo de la salud mental.// Si soy normal, y hago esto y lo otro, seguro que todas las demás personas harán lo mismo o cosas parecidas.
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miércoles, 17 de marzo de 2010

Cafres hay en todas partes.

(Fotografía del diario DEIA.)

Me ha gustado mucho ese titular del blog "Cuaderno de Campo". Hace referencia a que en Malta tienen previsto autorizar la caza de aves migratorias en paso. No sé con qué derecho las autoridades de un país se arrogan la capacidad de autorizar la muerte en masa de aves que no son suyas, ni de ningún otro país (iba a decir que "son del viento", pero me parece una cursilada indigna de este blog). Van y vienen sobrevolando fronteras hasta llegar a un país de cafres en el que las matan. Supongo que alegarán que es una caza tradicional y que la caza durante la pasa es un valor cultural. Como los jetas del "paranny" valenciano o los cazadores vascos de la "contrapasa". Pero es que "cafres hay en todas partes" y en el País Vasco a calderadas. Para muestra dos botones: El pasado viernes, unos cazadores (hombres) de Carranza (Vizcaya) mataron a una loba. ¡Qué mejor homenaje a Félix Rodríguez de la Fuente en el aniversario de su muerte que publicar la foto de ellos, tan machitos y tan orgullosos, el domingo en algún periódico vasco (supermega vasco)! El otro botón también afecta al lobo. Ayer por la noche fuimos convocados a una mesa redonda sobre el lobo y la ganadería extensiva: y allí, por primera vez en mi vida, oí (de verdad, os lo juro) al representante de una organización ecologista defender la erradicación (sí, el exterminio y extinción) del lobo de la provincia de Álava asumiendo las exigencias de las patronales de ganaderos. En realidad no debería sorprenderme tanto, ya que la persona en cuestión es conocida por ser de la izquierda abertzale, y si ésta nunca condena los asesinatos de personas, en aras a la independencia de Euskadi, con menor motivo les interesará la vida de los lobos. Los enemigos de la libertad no cejan; nosotros, en su defensa, tampoco.

jueves, 18 de febrero de 2010

La extinción de lobo en Álava.

La patronal de los empresarios ovinos ha presentado como alegaciones al borrador del Plan de Gestión del lobo en Álava la exigencia de que sea erradicado. Parece mentira pero es cierto. En pleno siglo XXI hay unos cuantos señores que anteponen sus mezquinos intereses particulares a los intereses de toda la sociedad. La sociedad, especialmente la sociedad urbana, ha declarado una y otra vez que desea que ningún ser vivo sea extinguido de ahora en adelante. Está intentando enmendar los errores del pasado en el que se eliminaban las "alimañas", pero hay un pequeño grupo de empresario que no se ha enterado de nada y que quiere seguir fabricando queso a costa del lobo. No y mil veces no. Sus planteamientos me recuerdan a los de los empresarios industriales de los años 60's que, cuando se empezó a exigir que las fábricas no contaminaran ni las aguas de los ríos ni el aire, se llevaron las manos a la cabeza gritando que si tenían que instalar depuradoras y filtros que se arruinarían. Decían que la conservación de la naturaleza era cosa de retrógrados y que era incompatible con sus métodos de producción. La industria peligraba. La industria y la naturaleza eran incompatibles. Ahora nos toca luchar por el lobo y contra el queso de Idiazabal. Ánimo y prestos a la pelea.