En este apartado de nombres científicos, hoy vamos a seguir los datos publicados en su Diccionario de nombres vernáculos de aves por Francisco Bernis. Es un libro interesantísimo publicado por la Editorial Gredos, en Madrid en 1995.
Carduelis carduelis (jilguero). La denominación científica del jilguero encuentra su origen en su denominación griega acanthis, "cardo". Del griego pasó al latín vulgar cardelis y de allí lo tomaron los científicos.
Carduelis chloris (verderón). Chloris lo han tomado del griego chlôros (color verde suave o amarillo pálido) fijándose en los matices del verde al amarillo que caracterizan a estos pájaros.
Serinus serinus (verdecillo). Su nombre científico lo tomaron del latín medieval cerinus por el amarillo cera de la cara del macho.
Carduelis cannabina (pardillo). Los científicos tomaron el nombre específico cannabina para denominar a esta ave, de la afición que la misma muestra por los cañamones. El cáñamo era una planta muy conocida en la agricultura antigua tanto como el lino. La afición de esta ave por las semillas de ambas plantas ha marcado los nombres comunes que tiene en varios lugares. En Francia, por ejemplo se le denomina Linotte mélodieuse; y en inglés Linnet. También en España se le denomina cañamero en varias localidades de Álava, Navarra y Jaén).
martes, 29 de junio de 2010
domingo, 27 de junio de 2010
Aproximación a la comunidad ornítica estival del embalse de Leiva (La Rioja).
El sábado 26 de junio pasamos la mañana haciendo un recorrido por el embalse de Leiva para tener una primera visión de la comunidad ornítica de este enclave riojano. Hacía calor porque, aunque el cielo estaba nublado, de vez en cuando aparecía el sol. En las fotografías se ve muy bien el cielo que hacía. En el momento de máximo calor, hacia las 14:00 horas, la temperatura era de 25º C. En el agua nadaban los somormujos con su librea nupcial. Cruzaron volando por encima de nosotros dos garzas reales. A lo lejos vimos sobrevolar el embalse una ave blanca que podía ser una garceta común, pero esta observación deberíamos confirmarla en próximas visitas. En el aire sonaban insistentes los reclamos del abejaruco europeo, y en el talud en el que anida la colonia, de unos ochenta y cinco orificios, hay ocupados cuatro o cinco este año. Sobre el agua, en otro talud diferente, una pequeña colonia de aviones zapadores está cebando a los pollos. La tersa superficie de la lámina del agua es alterada por los toques de los vencejos que se lanzan para beber. De entre los carrizos de las orillas sale insistentemente el apresurado canto del carricero tordal. Pudimos diferenciar un mínimo de ocho aves lanzando sus notas desde los carrizos a pocos centímetros del agua. También cruzó un mirlo y un par de lavanderas se persiguieron por el aire de la orilla. Pero los reyes del lugar son los fringílidos. Hay un buen número de jilgueros (no menos de seis parejas con pollos), pardillos (dos parejas), verderones comunes (no menos de ocho parejas), verdecillos (tres parejas). En conjunto son los que más se ven pues van siguiendo al caminante por los árboles que bordean el camino y se dejan ver y oir todo el tiempo. En las laderas de la pared oeste del embalse, la vegetación de secano espliego, tomillo, etc. oculta a una numerosa población de aláudidos y entre las piedras se ven a menudo machos y hembras de collalba gris. El agua está verde, saturada de algas. Como siga así va a tener un problema de eutrofización antes de que acabe julio. Los árboles de la orilla configuran un pequeño soto junto al carrizal, y la fila de coníferas, cipreses sobre todo, plantados por mano humana, se convierten en el lugar ideal para el anidamiento de los fringílidos. Un lugar de abundante vida animal pero frágil y cuyos límites se ven muy bien pues por allí andan, sin ningún control, motos trialeras, coches y furgonetas. Otro día más. 801811.
lunes, 21 de junio de 2010
Aproximación a la comunidad ornítica de la Dehesa de Puras de Villafranca (Burgos).
martes, 15 de junio de 2010
Anillamiento científico.
Hay quien dice que exagero, pero de acuerdo a los datos publicados, en el siglo XX, en toda Europa se anillaron 115.000.000 de aves. De ellas se recuperaron 2.000.000, eso establece una relación del 1'74 %. En el mismo periodo de tiempo murieron accidentalmente durante los procesos de anillamiento o en su captura 8 por mil, es decir 920.000. O sea que se recuperaron dos millones y murieron 920.000. Mucha muerte para tan poca recuperación.
Dudas sobre la validez del anillamiento como técnica científica.
Las aves se dejan (involuntariamente) atrapar en la red, se quedan colgando de unos hilos que no ven, se dejan toquetear, marcar, pinchar, anillar, medir, soplar, fotografiar, agarrar, por unos depredadores gigantes. En ese trasiego está generalmente admitido que una manipulación incorrecta, el estrés, las condiciones atmosféricas, los despistes, la aparición de depredadores o los accidentes provocan una cierta mortalidad. Aunque la meta es cero bajas, de hecho el riesgo no puede ser completamente eliminado. En la bibliografía se considera que oscila entre un aceptado uno por mil hasta un 10 ó 12 por mil. De acuerdo a los datos citados en la página 13 del Manual para el anillamiento científico de aves coordinado por Jesús Pinilla, ha sido necesario anillar 3.000.000 de aves para recuperar 70.000. Significa que se recuperan dos de cada 100 aves anilladas. Si las muertes provocadas son de, en términos medios, un 8 por mil, han de morir 40 aves para recuperar 100, habiendo anillado 5.000. No me parecen datos razonables de una técnica eficiente. La interrupción de los ciclos biológicos tanto los circadianos como los estacionales, aves que son capturadas a punto de poner un huevo, aves empollando, aves que no han comido todavía, requiere tener muy claros los objetivos del estudio o que éste sea más importante que la propia vida de las aves. Un ave es única, irremplazable, un ser vivo insustituible. ¿Cómo podemos no reparar en la mortalidad que causamos? Son dudas que me están surgiendo cuanto más voy conociendo del mundo del anillamiento y que quiero compartir.
Etiquetas:
anillamiento científico,
técnica ineficiente,
técnica intrusiva
lunes, 14 de junio de 2010
Saludos de nuevo.
Bueno, después de quince días en los que he estado prácticamente sin ordenador, estoy estrenando uno nuevo y parece que ya puedo volver a conectar y a escribir en el blog. Al anterior se le había estropeado la placa base (o algo así) y no merecía la pena arreglarlo. Han sido quince días extraordinarios sin poder escribir por lo que tengo muchísimas novedades que contar. ¡Por fin puedo contar con mi propia voz sin ningún tipo de censuras externas ni previas ni posteriores! ¡Qué gusto volver a sentir las suaves teclas de un ordenador bajo mis dedos! Tengo noticias, comentarios y reflexiones que os iré participando sin más límite que el buen gusto y la lealtad. Pero no pienso callarme nada. Osea que volveremos a pajarear en el mundo de la Naturaleza y las complejas relaciones de los seres vivos con su medio ambiente. Ni un día más con la mordaza puesta. 801811.
lunes, 7 de junio de 2010
Novedades herpetológicas en Orduña (Vizcaya/Bizkaia)
Se acumulan buenas noticias sobre reptiles y anfibios en las zonas cantábricas alavesas y limítrofes de Vizcaya. En algún caso parece que la acción municipal va a poder compensar las pérdidas habidas por actuaciones anteriores (en La Paul y en la Rondina con la rana ágil). Se ha localizado recientemente un galápago leproso en el río Nervión en las proximidades de las piscinas de Orduña (Vizcaya). Esta especie de reptil está catalogada como vulnerable en el País Vasco y en esta zona sólo había noticias de su presencia en las lagunas de Amurrio (Álava).
El Ayuntamiento de Orduña, contando con la asesoría y colaboración de un grupo de herpetólogos de Amurrio, parece ser que va a iniciar la realización de varias charcas en diferentes puntos del municipio de Orduña para favorecer la conservación de las poblaciones de rana ágil (Rana dalmatina). Orduña tiene la suerte y la responsabilidad de contar con la única población de rana ágil de Bizkaia. Una de las charcas ya está terminada y se encuentra en donde se reúne la mayor cantidad de individuos e individuas reproductoras de la zona. El objetivo de la acción iniciada en Orduña es que la población existente se afiance mediante la multiplicación de los lugares en los que pueda reproducirse y con la traslocación a ellos de poblaciones inviables (como la de este año en las propias piscinas municipales). De esta forma quizás algún día la rana ágil se convierta en un icono de la ciudad, como lo es ahora la cigüeña.
El Ayuntamiento de Orduña, contando con la asesoría y colaboración de un grupo de herpetólogos de Amurrio, parece ser que va a iniciar la realización de varias charcas en diferentes puntos del municipio de Orduña para favorecer la conservación de las poblaciones de rana ágil (Rana dalmatina). Orduña tiene la suerte y la responsabilidad de contar con la única población de rana ágil de Bizkaia. Una de las charcas ya está terminada y se encuentra en donde se reúne la mayor cantidad de individuos e individuas reproductoras de la zona. El objetivo de la acción iniciada en Orduña es que la población existente se afiance mediante la multiplicación de los lugares en los que pueda reproducirse y con la traslocación a ellos de poblaciones inviables (como la de este año en las propias piscinas municipales). De esta forma quizás algún día la rana ágil se convierta en un icono de la ciudad, como lo es ahora la cigüeña.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)