Mi Código de la Circulación por la carretera de la vida.

"Yo soy solo uno. Puedo hacer solo lo que uno puede hacer; pero lo que uno puede hacer, yo lo hago" (John Seymour, 1914-2004). //La sinceridad está sobrevalorada.// Antes de hablar ten claro que las palabras sean más oportunas que el silencio.// No discutas nunca con un imbécil. Te obligará a rebajarte a su nivel y te ganará por experiencia.// ¡Cuántas veces no se pretende sólo derrotar al contrario, sino más bien hundirle tanto en lo profesional como en lo personal!// ¿Quieres ser feliz un instante (o dos)? ¡Véngate! ¿Quieres ser feliz para siempre? ¡Perdona!// Cuanto más pequeño es un corazón, más rencor alberga.// No juzgues. Todas las personas te pueden sorprender si les das la oportunidad.// Tú sigue adelante, si alguien quiere ir contigo, que tire también.// No mires mucho alrededor, sigue adelante pues como dijo no sé quién: "es preferible pedir disculpas a pedir perdón".// No es posible caer bien a todo el mundo. Hagas lo que hagas unos te querrán y otros te aborrecerán. Es inevitable.// El ser humano forma parte de la Naturaleza y es un ser vivo como los demás (árboles, zorros, libélulas, bacterias) por lo que está sometido a los mismos procesos vitales.// Las religiones son el principal enemigo de la salud mental.// Si soy normal, y hago esto y lo otro, seguro que todas las demás personas harán lo mismo o cosas parecidas.

martes, 9 de noviembre de 2010

No es que lo parezcan, es que lo son.

El delegado del gobierno en el País Vasco, Mikel Cabieces, está que no cabe en sí de gozo. El ADIF (la empresa que gestiona las infraestructuras ferroviarias) se va a gastar más de siete millones de euros en limpiar las vías, las plataformas y los márgenes de las vías del ferrocarril en el País Vasco. Hasta aquí todo normal, y parece que hay motivo para estar contentos pues un gasto de siete millones de euros llegará a algunas empresas de selvicultura y, en consecuencia, a sus trabajadores y trabajadoras. Está tan contento el delegado del gobierno que, en la más pura tradición de la propaganda oficial, ha remitido a todos los medios de comunicacióon vascos el plan de inversiones (no sé porqué le llaman inversión a un puro gasto de mantenimiento) de ADIF. Así nadie podrá decir que el gobierno central no gasta en el País Vasco. El problema empieza cuando lees un poco más profundamente la propaganda remitida.
La limpieza la van a hacer a base de herbicidas, y cuando el que denominan "tren herbicida" no llegue, entonces iniciarán un tratamiento manual de corte, clareo y eliminación a matarrasa. El herbicida pasará de las plantas al suelo y del suelo a los acuíferos, prolongando la contaminación mucho más allá de los puros daños a la cubierta vegetal. El corte manual lo llevan haciendo desde hace varios años. Con ello han eliminado bosquetes, han talado árboles muy talludos y han arrasado matorrales, eliminando de un plumazo lugares óptimos para la vida salvaje. Cuando lo vi por primera vez, en la línea Vitoria-Irún, me dije que para hacer esos destrozos tenían que tener muy claro que el objetivo merecía la pena. Pensé que los árboles tendrían efectos sobre las catenarias, impedirían la visibilidad de las señales, arañarían los vagones, o algo así de gordo. Pues bien, no. Nuestros gobernantes lo hacen por nuestro bien ¡para evitar incendios!

Esas masas de vegetación tienen entre 20 y 30 años y en todo ese tiempo han ido constituyendo unos bosquetes sumamente tranquilos y apropiados para la instalación de fauna. Por supuesto, desde los tiempos en los que las locomotoras de los trenes eran de carbón, no ha vuelto a haber un solo incendio de importancia. Únicamente algunos fuegos de hierba seca. Ahora de repente han descubierto que para el bienestar de los ciudadanos deben arrasar toda la vegetación. Como dice el otro "no es lo que tengo, es lo que soy". Pues eso, en efecto estos no es que lo parezcan, es que lo son. Bobos, quiero decir. ¿Cómo se puede estar orgulloso, y proclamarlo a los cuatro vientos, de que se va a arrasar con toda la vegetación de los márgenes de las vías férreas? ¿Cómo se puede estar orgulloso, y proclamarlo a los cuatro vientos, de utilizar masivamente herbicidas? ¿Es que no se enteran de sus efectos secundarios? O sea, no es que lo parezcan, es que lo son. Les ciega el deseo de hacerse propaganda y no ven lo que es evidente, que esas actuaciones no sólo no reportan ningún beneficio a la comunidad, sino que son una forma más de perjudicar al medio ambiente.



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