Mi Código de la Circulación por la carretera de la vida.

"Yo soy solo uno. Puedo hacer solo lo que uno puede hacer; pero lo que uno puede hacer, yo lo hago" (John Seymour, 1914-2004). //La sinceridad está sobrevalorada.// Antes de hablar ten claro que las palabras sean más oportunas que el silencio.// No discutas nunca con un imbécil. Te obligará a rebajarte a su nivel y te ganará por experiencia.// ¡Cuántas veces no se pretende sólo derrotar al contrario, sino más bien hundirle tanto en lo profesional como en lo personal!// ¿Quieres ser feliz un instante (o dos)? ¡Véngate! ¿Quieres ser feliz para siempre? ¡Perdona!// Cuanto más pequeño es un corazón, más rencor alberga.// No juzgues. Todas las personas te pueden sorprender si les das la oportunidad.// Tú sigue adelante, si alguien quiere ir contigo, que tire también.// No mires mucho alrededor, sigue adelante pues como dijo no sé quién: "es preferible pedir disculpas a pedir perdón".// No es posible caer bien a todo el mundo. Hagas lo que hagas unos te querrán y otros te aborrecerán. Es inevitable.// El ser humano forma parte de la Naturaleza y es un ser vivo como los demás (árboles, zorros, libélulas, bacterias) por lo que está sometido a los mismos procesos vitales.// Las religiones son el principal enemigo de la salud mental.// Si soy normal, y hago esto y lo otro, seguro que todas las demás personas harán lo mismo o cosas parecidas.

sábado, 5 de marzo de 2011

Las adaptaciones de los pingüinos del género Pygoscelis.

Los rasgos climáticos son los que hacen única a la Antártida y especializan a su fauna. Todos ellos se derivan de su ubicación polar. Es el continente más frío, más ventoso y más seco de la Tierra. Toda la vida se desarrolla en el mar, excepto durante el breve lapso de tiempo del verano austral. La temperatura media durante el verano en la costa es de 0º C. Los vientos pueden llegar a ser brutales, por encima de los 200 km/h, y rebajar la sensación térmica 15 o 20 grados. En la costa la lluvia puede cuantificarse entre los 200 y los 600 mm anuales, lo que nos permite calificarla de clima árido o semiárido. Pues bien todas estas características han hecho de los pingüinos unas aves sumamente evolucionadas para adaptarse a estas condiciones. Vamos a hacer un breve planeo sobre las adaptaciones de los pingüinos del género Pygoscelis que vimos y fotografiamos en nuestro viaje al continente desconocido.
Ejemplar de pingüino Juanito (Pygoscelis papua) en el que se puede observar la adaptación de la cola.
1.- Adaptaciones etológicas y fenológicas.- Son migrantes que se instalan en la Antártida durante el verano, regresando al mar o a las islas subantárticas más septentrionales en invierno. Llegan a sus costas en los últimos días de octubre o primeros de noviembre y la abandonan a finales de febrero o marzo, con las crías. Limitan su nidificación a las zonas costeras libres de hielo, disputándose los lugares apropiados de esa superficie, que supone, aproximadamente, un 5% del total de las costas. La pareja se turna en la incubación. Forman nidos sobre la roca, que les permiten recoger calor del suelo insolado y que no se congelen los huevos. Los pichones en general no son alimentados por regurgitación de alimento ingerido, sino previa transformación de éste en un aceite concentrado en el estómago, lo que les permite estar lejos del nido durante más tiempo sin peligro de digerir los alimentos de los pollos. Los juveniles no reproductores ayudan en el cuidado de las "guarderías" mientras los adultos cazan. La identificación entre los progenitores y los pollos se realiza mediante voces. Como los pollos no pueden termoregular, los cuidados parentales se prolongan durante cuarenta días por lo menos.

Ejemplar de pingüino Juanito (Pygoscelis papua) en la que se pueden observar las adaptaciones de aletas y cuerpo.

2.- Adaptaciones anatómicas y fisiológicas.
2.1.- Al medio acuático. Cuerpo hidrodinámico. Huesos sólidos que le permiten evitar la excesiva flotación de otras aves. Alas transformadas en potentes aletas propulsoras. Patas palmeadas. Gruesa capa de grasa subcutánea. Plumas especializadas: cortas, muy rígidas y lanceoladas, cada una de las cuales posee un ramillete de pequeños plumones en la base. Cubiertas de una sustancia oleosa que debe ser aplicada por el ave, se mantienen impermeables y aislantes. Las plumas de la cola, muy rígidas, permiten no sólo su función de timón, sino la de apoyo en la pedestración. Presentan asimismo adaptaciones de su sistema ocular, con visión frontal estereoscópica, y córnea relativamente plana y adaptable mediante musculación específica, lo que les permite la correcta visión tanto en el aire como bajo el agua.

Ejemplar de pingüino de Adelia (Pygoscelis adeliae) en el que se pueden observar las adaptaciones de la cola, aletas y cuerpo.
2.2.-El sistema circulatorio presenta varias adaptaciones no sólo al medio acuático sino a las bajas temperaturas y al buceo. Presenta una adaptación en la distribución de venas y arterias que minimiza la pérdida de calor al realizarse el intercambio de calor en el interior del abdomen. Las piernas, muy cortas, dejan exclusivamente las patas fuera del cuerpo protector. Tanto en las patas como en las aletas, esta adaptación impide el acceso al cuerpo de la sangre venosa enfriada en patas y aletas, sino que, previamente a su entrada en el abdomen recoge todo el calor de la sangre arterial, la cual, gracias a este mecanismo, cuando llega a patas y aletas está ya refrigerada. Minimizándose de esta forma el intercambio de calor con el exterior y la pérdida o disipación del mismo.
Ejemplar de pingüino De barbijo (Pygoscelis antarctica) en el que se puede observar la posición frontal de los ojos que permite la visión estereoscópica.


2.3.- Al buceo. Todos estos Pygoscelis (el Juanito, el de Barbijo y el de Adelia) son consumados buceadores, si bien no llega ninguno de ellos a los 265 metros de profundidas del pingüino emperador (Aptenodystes forsteri). Sin embargo presentan adaptaciones que les permiten mantenerse debajo del agua hasta 10 minutos. Son adaptaciones que suponen vías alternativas a la respiración metabólica y muscular en presencia de oxígeno, sustituida por una respiración en ausencia del mismo o con muy bajas tasas de oxigenación. La respiración se convierte en anaeróbica lo que les permite buceos más profundos y de mayor duración. Por un lado presentan mayor capacidad de regular los incrementos del pH de la sangre, debidos a la disolución de dióxido de carbono en la sangre a medida que aumenta la presión. Por el otro, presentan una bioquímica muscular que les brinda mayor resistencia a altos niveles de ácido láctico, que se acumula en la sangre cuando se respira de forma anaeróbica y que genera fatiga muscular. Asimismo, los niveles de hemoglobina y de mioglobina son más altos en los pingüinos que en otras aves no buceadoras, lo que les permite una mayor captación fisiológica de oxígeno antes de cada inmersión.


Patas de pingüino Juanito (Pygoscelis papua). El color naranja permite reconocer la presencia de circulación sanguínea en ellas.

Un momento delicado, para el que parecen no estar preparados, es el de la muda. La realizan en el mes de marzo, inmediatamente después de la crianza y antes de partir con la llegada del invierno. En ese momento, sus plumas pierden impermeabilidad y capacidad de aislamiento, con lo que las aves deben quedarse en tierra sin comer y realizando el enorme esfuerzo metabólico y energético preciso para generar el nuevo plumaje, llegando a perder hasta el 45% de su peso tras de 34 días de muda. Parece que se trata de un carácter adquirido en momentos más clementes, y heredado hasta nuestros días sin modificación evolutiva alternativa. A pesar de todo, tengo la impresión de que no les va nada mal. Según datos recientes, de estas tres especies de pingüino, la población reproductora en la Peninsula Antártica era de un millón y 24 colonias del de Adelia (Pygoscelis adeliae); 594.000 parejas en 103 colonias del de barbijo (P. antarctica); y 24.016 parejas y 42 colonias de Juanito (P. papua).


Imagen del dorso de pingüino Juanito en la que se pueden apreciar tanto el cuerpo hidrodinámico y las aletas como la presencia de sustancia oleosa sobre las plumas.

Aunque son pocas especies, el número de individuos se mantiene muy elevado. Soportan rigurosas e impredecibles condiciones climáticas y tienen periodos muy breves para sus ciclos reproductivos, pero sus adaptaciones etológicas, fenológicas, anatómicas y fisiológicas les permiten un alto éxito poblacional lo que supone un enorme éxito evolutivo.


Imagen del salto "delfinado" de tres pingüinos De barbijo, forma de natación favorecida por el cuerpo hidrodinámico y el movimiento de las aletas.

Se trata de pingüinos de talla mediana los cuales parecen no encontrarse en peligro como especies a pesar de que las diferentes actuaciones humanas en la Antártida inciden negativamente sobre ellos. Después de un par de decenas de años tras de la firma del Tratado Antártico (1959) algunas poblaciones llegaron a doblarse. En la actualidad se aprecia un cierto declive en las poblaciones de Juanito, posiblemente como resultado de la sobrespesca de las especies sobre las que predan. En el caso del de Adelia, se piensa que sus pollos son extremadamente vulnerables al cambio climático, especialmente a las alteraciones del clima que producen mal tiempo y nevadas, incluso en periodo veraniego, las cuales pueden llegar a cubrir los nidos en los que se encuentran. Sin embargo no parece haber amenazas en el horizonte del de barbijo. Ójala.

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